lunes, 19 de septiembre de 2011

I got game.

Puedes estar solo, prescindir de cierta luz, ausentarte de los problemas, porque estás en tu soledad, botando el balón, quizás de noche, quizás de día, pero estás ahí y te da igual todo, simplemente estás en tu momento, para tí lo más importante. Sería incomprensible todo esto si no sientes lo mismo, en estos momentos no se trata de pensar, si no de evadirte de todo pensamiento negativo, lo que importa es el vínculo hacia el juego, el silencio que se proyecta desde que el balón se despega de los dedos bailando un swing que finalmente acabará limpiamente colándose por el aro de metal, besando con suavidad cada ápice de la red. Usted no lo entenderá, pero ese es el momento, el momento en que ese sonido muta a la gloria innata y es cuando comprendes que el juego te ayuda a reflejar tu sonrisa interior, ayudándote a creer, a creer en ti mismo.

viernes, 1 de julio de 2011

Runnin´.


"El cielo se vuelca en un triste nubarrón color índigo con la continuidad de la brisa, esta ha engalanado el ambiente con un brumoso aire de nostalgia, es un viernes noche y me doy cuenta de que algo va mal en la sabana, la joven y risueña leona carece ya del ritmo de la Habana; leona, belleza y carácter por fuera, por dentro fidelidad y ternura. Se humedecían y abrazaban mis párpados al escuchar aquella noticia, la que era suya en desgracia. Sólo pensar que aquella mujer, dueña de infinitas sonrisas, se sintiese sola en este mundo salvaje y peligroso hizo que de mi ser surgiese lo inefable de los sentimientos, compasión y aflicción en un mismo tiempo, lo que hizo tenderle mi mano. Me revienta pensar que la atase la soledad, la carcomiese el dolor, la ausencia del cariño que pudiese experimentar. "

"El eco de la noticia; el pilar de su respeto y de amor condicional cotidiano, su sol arropador, el padre de todos su capítulos le había abandonado, el azaroso tiempo y naturaleza se lo habían arrebatado, la alta fidelidad se había alejado... Lo que dio paso al dolor de los recuerdos que gritaban las lágrimas a su paso por sus morenas mejillas. Pero cuando ocurre el hecho por el cual la propia naturaleza no nos ha preparado, comenzamos a creer que lo más pragmático es seguir la senda de la soledad. Podemos pensar que recobrar la normalidad, nuestra vida, es costoso, así es pues lo que de verdad merece la pena.

Joven leona, tómate tu tiempo, no vivas demasiado deprisa, los problemas vendrán y pasarán, encuentra el cariño que has perdido, no te preocupes, lo encontrarás. No dudes pedirme sin reparo alguno en pedirme ayuda. Se algo que te guste y comprende el mundo que te rodea. No pienses en ningún momento que estás sola; recuerda las inmortales leyendas para que iluminen cada una de las sonrisas que te quedan por regalar a aquellos ojos que ven en ti la mujer fuerte que eres.

Tú eres el camino, no lo olvides."


lunes, 16 de mayo de 2011

Close to me.






Surgió que cuando la vida en la ciudad se paró, tu sonrisa me incitó a pensar que ríes con la timidez de quién le avergüenza su sonrisa.

Día a día, al mirarme en el espejo,pienso en tu reflejo, que ambos somos la idealización mutua, pese a que lo perfecto no exista pero a eso a nadie le importa. Pero suelo pensar que me importas demasiado en lo absurdo de nuestro vínculo. Sin embargo, no necesito que estés a mi lado siempre, sólo me bastaría tu mirada momentánea para escapar de ese mundo que nos quiere retener, como el carácter de mi hermano. También puede que sea la pena, de que el azar y el momento nos hiciera jugar con la inocencia, de que no tuviese tu correspondencia y de que yo cohibido quedase helado con tu beso aprendiendo a vivir de tus palabras.

Se podría decir que todos tus libros quisiera yo leer, conveniendo decir en blanco y negro que parece que este no es nuestro momento, al menos por ahora. Siendo breve, así en la vida todo es si digo que tus acordes silenciosos vengan a mí en otro momento, sin miedo y que puedas quedarte a mi lado, por si todavía aún no he despertado...

lunes, 14 de febrero de 2011

La vieja lavanda.

No fué culpa del lugar ni del momento; las lavandas hay que cuidarlas. Estas o esta, si, quizás sea esta, me sonríe, y yo, ni me inmuto; la estupidez es mi fuerte sin duda. Su mirada agudiza mi arrepentimiento, pero en breves viajará con el viento.

Marylin recriminaba el dejarse llevar siempre por le momento; esto es tiempo, no una película querida. Ya embriagado de coco y vainilla me quedo sobre mis ruedas, a lo lejos se ven nubes.

Todo se desvanece, aquellas notas de violonchelo colgadas en la pared; ya sólo son pésames de un gorila oportunista. Mientras, mi ego de camino al solitario faro observa que, en la orilla ya sólo quedan sus huellas.

Quizás, quizás cuando la nueva lavanda brote en verano, me regale otro aroma.

http://www.youtube.com/watch?v=ZS7jD66f_xo