Como un señor.
¿Cómo?¿Que no puedo bañarme con zapatos? Creo que me iré y me llevaré mi gramola a otra parte-Frank estaba enfadado-cogió sus zapatos azules y se fué de la piscina.
Cuando llegó a la playa siguió sus zapatos que con vida propia se zambulleron en el agua y Frank con ellos. Era verano y llovían cántaros, pero aún así Frank los recogío y sacó la fortuna de su vida, eso dice la inscripción de su lápida, la lápida de un señor, señor.
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